Post inesperado, una NOTA sobre: “Worst Expectations”!

Niña y Teddy Bear Nunca le digas adios a tu inocenica, eres le niño pretérito, no el adulto adulterado.

NOTA: 11,34 de la mañana. Planificado el día. Got two new amaizing asignements. Compra. Aplazado un death-line que me permitirá, no sólo acabar un trabajo como es debido, sino que me regalará disfrutar de él. Al volver de comprar el pan y la leche, se me ha venido a la cabeza una de mis películas preferidas “Great Expectations” (1998, y was in NYC) -basada en la novela de Dickens- con Ethan Hawke, Gwyneth Paltrow y dirigida por Alfonso Cuarón. Jamás olvidaré que me enamoré -literalmente- de Gwyneth -del personaje- de su dulzura rota, y de los cuadros de Francesco Clemente, que poblaban la película como trasunto de los cuadros del pintor protagonista. Luego, en un segundo -ojo la unidad de medida de la vida es el instante-, viví la película“Worst Expectations”, de cuya profundidad sólo puede salvarle a uno, creo, la Fe. En cada ser humano, hay lo mejor y lo peor. En eso consiste “ser” un “ser” humano. ¿No es delicioso el Castellano en su precisión y en su error?, debería ser “estar” un ser humano. Porque el To be, inglés y el être, francés, son en español ser y estar. Dos verbos distintos que cuesta explicar al que aprende el idioma de Góngora, de Quevedo, de Cervantes, de Octavio Paz, el idioma transparente de Machado “en el corazón tenía / la espina de una pasión / logré arrancármela un día / ya no siento el corazón”, o el de la profundidad insondable y arrancada de Lorca “dadme hilo y agujas, no me gustan los tatuajes pero te quiero bordar sobre la piel” (El Público).

Ser en el mundo -nota a los traductores de Heidegger, “Sein und Zeit, bien puede no ser “Ser y Tiempo” sino “Estar” a secas, que es en castellano cuando el ser se cruza con el tiempo: está-.  No, no fue Maquiavelo quien descubrió el zurcido estrecho que la ambición general el ser humano, sino Gracián, quien lo estudió, matizó, analizó, y convirtió en un poema de hilo e instantes, un texto casi vital, orteguiano. 12,02 de la mañana.